Archivos Mensuales: noviembre 2010

La Literatura & La Locura

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Siguiendo el camino enrevesado de esa literatura más peculiar, hoy quiero hablaros de la relación entre artistas o literatos con la locura.

Desde hace milenios la locura ha sacudido las páginas de miles de textos que nos han llegado a nuestras manos. Ya en la antigüedad se atendía a este estado desde una perspectiva recelosa que la separaba de un estatus normalizado. En la Grecia Clásica, fuente primera de textos escritos en Occidente, encontramos referencias a este trastorno, llamémoslo, de la conducta impropia de algunas personas en concordancia al comportamiento común.

Hoy en día la locura se considera: la privación del juicio o del uso de la razón; o, pérdida o trastorno de las facultades mentales . Aunque también le atribuimos esta palabra a aquellas acciones, que por su carácter anómalo, causan sorpresa. Lo cual dentro de la literatura y el arte parece repetirse de forma relevante.

Antiguamente, y en muchas otras culturas a la nuestra, la locura no estaba considerada un defecto sui generis de aquellos que la padecían, sino que era tratada como una forma distinta de ver la realidad, de igual manera que sucede con la visión de un niño. Este rasgo ha poblado de esas visiones tan especiales las páginas de muchas de las más exitosas obras.

Algunos ejemplos de autores son:

Friedrich Hölderlin (1770-1843)

Virginia Woolf (1882-1941)

Guy de Maupassant (1850-1893): Del que ya os he explicado algunas de sus rarezas y alucinaciones.

Fernando Pessoa (1888-1935): Al que se le atribuye un trastorno en múltiples personalidades, las cuales plasmó en forma de heterónimos, llegando a escribir bajo roles personificadas en cada una de ellas, dando cuenta al lector que se encontraba ante personas distintas.

Ernest Hemingway (1899-1961)

Antonin Artaud (1896-1948)

 

 

O de personajes de literatos como:

Miguel de Cervantes y su Quijote,

Vladimir y Estragon de Samuel Beckett,

Bartleby de Herman Melville,

Hamlet de William Shakespeare,

Fausto de J.W. Goethe,

etc.

Esto no implica que quienes estén a ese lado de su particular averno, tengan mayores capacidades creativas (aunque existan estudios psicológicos que así lo vean), pero sí debe hacernos pensar como la enajenación mental ha estado estrechamente ligada al genio y la genialidad. Todos aquellos que han sufrido este desapego social han resaltado por su manera de mirar el interior más oscuro del ser, aquellos lugares más recónditos de lo humano. Donde la sensatez –en contraposición a dicha locura- no podía dar pie a cualquier posible entendimiento. Reflejando, de alguna forma, las cosas que sentimos sin ser capaces de explicar desde un estadio racional.

¿Sólo los locos escriben o es la literatura la que vuelve a los hombres locos?”

Un enigma para Lacan que así nos lo plantea.

 

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Aristóteles y el Alma

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Aristóteles y el Alma


El alma, esa construcción psíquica y mental en la que necesitamos creer; a lo mejor, por no aceptar nuestra caduca existencia, por esperar algo más de la vida, o tal vez, por creernos más de lo que somos a simple vista, por la necesidad intrínseca de un ser que urge de sentir lleno un interior que no es capaz de tocar con las yemas de sus dedos.

Pero sea por lo que sea, el alma ha recibido miles de nombres y atribuciones. Ni entre todas éstas, ni con todas, encontramos la definición ideal para darle un significado concreto. Es decir, con todo lo que se ha dicho de ella hasta ahora, no ha sido suficiente para delimitar o conceptualizar aquello que voy a tratar, el espíritu.

 

(…)

 

*(Artículo Completo)

 


“Programados para creer”

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La incertidumbre y la creencia

Hoy comentaré un documental del programa REDES (programa de divulgación científica de tve2) con el título “Programados para creer”, donde Eduard Punset entrevista al psicólogo Bruce Hood, el cuál lleva tiempo estudiando este caso singular.

 

“¿Vamos cada vez a un mundo más lógico?”

 

Parece que a los científicos actuales esta cuestión les ha dado en las narices, ya que el panorama científico parecía estar seguro de ello. La ciencia que desde sus inicios ha trabajado en desarrollar cada vez más su lenguaje lógico-matemático en una búsqueda de dar explicación a los interrogantes de la vida, ahora se encuentra ante una contradicción. Atender a una totalidad natural compuesta de lógica y espontaneidad aleatoria donde con su lenguaje sólo podrá ocuparse de una de esas dos partes.

“Nuestra vida está salpicada de fenómenos extraños.”

(Bruce Hood, Psicólogo de la Universidad de Bristol)

 

 

 

(…)

*(Artículo Completo)