Aristóteles y el Alma

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Aristóteles y el Alma


El alma, esa construcción psíquica y mental en la que necesitamos creer; a lo mejor, por no aceptar nuestra caduca existencia, por esperar algo más de la vida, o tal vez, por creernos más de lo que somos a simple vista, por la necesidad intrínseca de un ser que urge de sentir lleno un interior que no es capaz de tocar con las yemas de sus dedos.

Pero sea por lo que sea, el alma ha recibido miles de nombres y atribuciones. Ni entre todas éstas, ni con todas, encontramos la definición ideal para darle un significado concreto. Es decir, con todo lo que se ha dicho de ella hasta ahora, no ha sido suficiente para delimitar o conceptualizar aquello que voy a tratar, el espíritu.

 

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“Programados para creer”

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La incertidumbre y la creencia

Hoy comentaré un documental del programa REDES (programa de divulgación científica de tve2) con el título “Programados para creer”, donde Eduard Punset entrevista al psicólogo Bruce Hood, el cuál lleva tiempo estudiando este caso singular.

 

“¿Vamos cada vez a un mundo más lógico?”

 

Parece que a los científicos actuales esta cuestión les ha dado en las narices, ya que el panorama científico parecía estar seguro de ello. La ciencia que desde sus inicios ha trabajado en desarrollar cada vez más su lenguaje lógico-matemático en una búsqueda de dar explicación a los interrogantes de la vida, ahora se encuentra ante una contradicción. Atender a una totalidad natural compuesta de lógica y espontaneidad aleatoria donde con su lenguaje sólo podrá ocuparse de una de esas dos partes.

“Nuestra vida está salpicada de fenómenos extraños.”

(Bruce Hood, Psicólogo de la Universidad de Bristol)

 

 

 

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Seres Extraordinarios: Los Tardígrados

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Los Tardígrados

Unos pequeños seres han despertado mi curiosidad, y la de todo el panorama científico, por sus extrañas cualidades. Se tratan de los tardígrados, o también conocidos como “osos de agua”. Aunque fueron descubiertos hacia finales del siglo XVIII, es hoy cuando empezamos a darnos cuenta de la trascendencia de las características de estos diminutos invertebrados.

Son capcaces de permanecer en estados de aparente muerte durante muchísimos años. El hallazgo de ejemplares de estos diminutos seres en un helecho de hace más de dos siglos en un museo demostró algo sorprendente. Estos seres estaban secos y petrificados, pero al verter sobre ellos unas gotas de agua volvieron a la vida más de 200 años después. Además, sabemos que los Tardígrados pueden vivir en el espacio, donde cualquier ser que dependa del oxígeno estaría muerto.

Vale la pena admirar sus extraordinarias cualidades.

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El F.C. Barcelona y el Fútbol

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La resaca del título liguero empañada por el descontrol de siempre.


Hoy amanece el día en Barcelona, como después de haber pasado por la ciudad un vendaval inexistente. La victoria del título liguero por parte del F.C. Barcelona destaca en las portadas de la mayoría de los diarios. Pero al lado, resaltan los incidentes que dicha celebración ha causado. A los destrozos en el inmobiliario urbano, a particulares –como las motos tiradas por las calles-, y a muchos comercios, se unen a las cifras de heridos y agredidos por la excesiva –como siempre- carga policial.

Parece mentira que los mismos medios de comunicación que dotan de una enorme épica a estos acontecimientos, sean luego los primeros en censurar las “desmedidas explosiones” de júbilo que ellos mismos han encendido. Es un juego hipócrita que ya no se esconde, el hacer que la gente desayune, coma y cene con noticias manipuladas. En este caso, el fútbol ha adquirido tal magnitud que ya parece incontrolable. Las noticias deportivas se transforman en historias de épica. Para hablar de un conjunto o un partido se utilizan imágenes de películas épicas como Braveheart, o incluso, acompañan las imágenes con las canciones más conocidas de otras tantas películas de guerra.

Como diría Borges, vivimos en un mundo que no cree en la épica, y debemos reinventarla de nuevo. Lástima, que se haya escogido esta forma tan antigua, la del “pan y circo”. Aunque de pan poco, que estamos en crisis.

Hoy en día, el fútbol –o el deporte en general- se ha transformado en la forma de guerra actual. Los de un bando odian a los del otro, y sus ejércitos –los jugadores y equipos-, luchan por su gente para brindarles la victoria. Recordemos aquellos Juegos Olímpicos en plena guerra fría, ya que para los bandos implicados aquello fue otra batalla más. La hegemonía y la superioridad ya no se demuestran bélicamente, sino con factores más sutiles.

 

La única diferencia entre esta foto y una imagen de una película épica de romanos, espartanos u otros, serían ataviar con escudos y lanzas a esa marabunta de gente enloquecida.Se trata de la viva imagen de la euforia desatada por la cultura.

Así, los medios de comunicación son quienes prenden la mecha de transformar un partido de fútbol en algo más. De transformar el placer de ver a tu equipo competir, en una batalla, en un todo o nada. Y luego, ellos no son responsables de los efectos, sino la gente que rompe un cristal o tira una moto. Nunca justificaré esas conductas amorales, pero me parece peor aún, la actitud con la que la publicidad, los informativos y demás medios,   manipulan a las personas y luego se lavan las manos.

Tú, anima y compra productos de tu equipo, compra diarios, siente lo que yo quiero que sientas, siéntete excluído sino sigues lo que decimos, piensa lo que digo que pienses; para después ser un número más de adquisición de materias, un número más de shares televisivos; uno más, que estará solo cuando de verás nos necesites.


(Foto de los incidentes en el centro de Barcelona en la calebración de uno de los títulos ganados por el F.C. Barcelona el año pasado.)

 

Que se lo digan a alguno de los pobres jóvenes que sin comerlo ni beberlo, volvieron a casa heridos, no por los demás, sino por la propia policía.  Teóricamente, aquella que vela por tu seguridad. Y los medios no hablaran de esos casos siendo los causantes de tales efectos. Bajo las formas más sutiles vienen los engaños.

Parafraseando, que me cuiden de las aguas mansas que de las bravas ya me cuido yo solito…


Lo Cultural & Lo Político

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Lo Cultural y Lo Político,

partes de un mismo árbol.


La Decadencia. (3/3)


Desde siempre para la humanidad; es decir, desde que el ser humano se le considera tal; la cultura y la política han ido cogidas de la mano. Ya en la era del paleolítico los preceptos culturales –escasos aún en comparación con hoy- condicionaban la forma del orden social, o viceversa –si se prefiere-.

El origen del término político, del griego πολιτικος con pronunciación figurada: politikós, quiere decir ciudadano, civil o relativo al ordenamiento de la ciudad. El término fue ampliamente utilizado en Atenas a partir del siglo V antes de Cristo, en especial gracias a la obra de Aristóteles titulada, precisamente con el mismo nombre, “Política”. El mismo Aristóteles definía al ser humano como un animal político por excelencia. En otros momentos históricos como en otras corrientes ideológicas, se ha considerado al humano, todo lo contrario; un ser asocial, por ende apolítico. Pero si seguimos con lo que un diccionario nos diría sobre el término, como el de la RAE: también se define como política a la comunicación dotada de un poder y relación de fuerzas. Por lo que, prácticamente abrimos el concepto a un basto abanico de posibilidades en cualquier relación entre dos o más miembros de un colectivo, sólo considerando dotado de dicha política, a la raza humana. Por tanto, a diferencia del mundo animal, debemos añadir, aquello que distingue nuestra asociación en colectivos y su regulación, de la misma expresión de otras especies.

¿Qué es entonces eso que nos distingue? Básicamente, podríamos decir que es la capacidad de dudar y plantearse (o replantearse) las formas de orden en las que nos vemos sumidos. Y la frecuencia o nivel de crítica, nos hace separarnos más en pro de encontrar aquella que se considere como la forma idónea.

 

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Relato: Más allá de un ombligo

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“Más allá de un ombligo”

Era una mañana gris. El día se presentaba tan plomizo como tedioso. Los primeros rayos de luz avisaban de un inicio que no podía decidir. Lo mismo me pasaba cada día, y cada noche.

Las sombras se esfumaban entre los humos de los coches que abrían la veda del tráfico matutino. La maldición de la contaminación parecía no tener remedio alguno, aparentaba que a ello estábamos destinados. Algo que tenía tanto de falso que sólo podía ser creíble por una mente inocente, como la del ser humano. En verdad, sólo dependía de nosotros mismos el que eso cambiase.

Como cada día, en mi particular oposición a ese antinatural devenir de mis pasos, me dispuse a coger el metro. La misma hora de cada día, un autómata más empezaba su franja horaria de movimientos. Después del reposo, tocaba desentumecer músculos y huesos. O debería decir, tuercas y engranajes.

El sol tímido seguía escondido, menos por algún diminuto rayo que intenso se colaba entre las calles provocando reflejos y dando forma a los materiales colores. Cabía esperar que el día mejorase.

Una vez dentro, viajando hacia mi destino, permanecía sentado, leyendo. Esperando sin quererlo esos placenteros efímeros momentos que puede provocar un viaje en metro o autobús. Esa mirada cómplice que insinúa una ladeada sonrisa, o aquella que denota pasión entre corchetes por una figura o acción; también, lo agradable y cordial de la convivencia, la sensación de sentirse parte de un todo que funcione al unísono.

De los primeros, me quedo con la incertidumbre de que puede que no vuelvan a pasar, que no vuelvan a cruzarse contigo esos amores fugaces; de los segundos, la esperanza de que siempre estén.

Y así, entre papeles desordenados sigo camino a mi destino. Muy cerca de él, cada vez más, mientras pienso y leo, el tiempo aparenta acelerarse.

Hoy es uno de esos días en que todo el mundo que veo a alrededor parece peculiar. Un hombre despeinado sentado delante habla por los auriculares del teléfono, parece que hable solo, claro. Una chica a un lado no para de mirarse a las oscuras puertas de los vagones mientras circulamos por los túneles, cuando llegamos a las paradas mira hacia fuera y busca donde reflejarse. Unos niños alborotados van de excursión y hacen las gracias de una pareja de ancianos. Personas de distintos colores, como la realidad, caracteres que se entremezclan. Pocas veces se ve, dar los buenos días a un desconocido, parece que sólo miramos nuestro ombligo. Pero de tanto en tanto, me sorprende alguien cediéndole un asiento al chico de las muletas; o alguien que asiente al dejarte pasar educadamente; o la chica, que al escuchar las melodías que emite un músico en el metro, se le desvanecen las malas historias de su cabeza para dejarse llevar. Un gesto amable que alumbre ese fluir, sin más.

Ya he llegado, ensimismado, como tantas veces. Un trayecto que me ha enseñado más del ser humano, como las noticias de hoy, como las novelas de moda. Un trayecto entre mil historias liado, asomando la cabeza a cada una de ellas. Un trayecto abierto y no cerrado –aunque sea bajo tierra-.

Salgo, el sol reluce. Para mi sorpresa el día ha cambiado. Una sonrisa esboza mi cara y respiro buscando encontrar el aire no contaminado que nutra mis pulmones, el aire que con tanto coche está maltratado. El día se presenta espléndido, espero traiga cosas buenas.

Un viaje te hace cambiar de una realidad a otra, aunque somos nosotros mismos quienes verdaderamente podemos cambiar la realidad en la que vivimos.

(Relato corto presentado al concurso de relatscurts de TMB, si alguien quiere verlo en la web http://www.relatscurts.tmb.cat/aspx/ca-ES/home.aspx aparece, y siempre podrá votarlo, claro…)


Campaña “estosololoarreglamosentretodos.org”

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Artículo sobre la Campaña “estosololoarreglamosentretodos.org”

Este escrito pretende denunciar el trato que recibimos como conciudadanos de una sociedad déspota y cruel. Digo una sociedad haciendo alusión a que es una única sociedad teóricamente cosmopolita la que impera por todo el mundo, y ésta se basa en un principio básico, la economía capitalista.

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¿Cómo es y de qué trata esta campaña?


  • Consiste en una campaña de estilo viral; es decir, de rápida propagación, de composición sencilla y aparentemente inocente. Pero como los virus esconde una vertiente oscura y sospechosa.

  • No tiene ningún logo ni marca visible, seguramente para hacer ver una neutralidad en el mensaje. La presencia de personas famosas y anónimas se entremezcla para darle un tono más cercano. Pero realmente no se dice explícitamente quien está detrás de dicha plataforma.

  • Se usa una página de Internet con dominio .org, en vez de .com; ya que las segundas son para empresas (mayoritariamente) y las primeras no están tan vinculadas al ánimo de lucro. Otro dato que hace creer que no tiene relación directa con entidades del panorama económico.

  • La campaña hace hincapié en que el problema de la crisis económica es de tipo psicológico o mental. Que se trata de una falta de confianza. Y con esta misma bandera surge la fundación confianza (http://fundacionconfianza.es/), que si visitamos su web vemos que las cosas no son lo que parecen a primera vista. Ya que podemos encontrar a aquellos que no tienen nada de benefactores reconocidos sino más bien de exponentes claros del mundo capitalista que ahora se llenan la boca de palabras o expresiones como: responsabilidad social, ser positivos, el esfuerzo de todos, confianza, etc…

  • Se fomentan las ideas productoras de riquezas, particulares a primera vista, pero claramente con reminiscencias a un beneficio global. A fin de cuentas, que los adinerados –interesados- no pueden seguir creciendo si nosotros no somos el vehículo que les lleve a ello.

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La humanidad no es materialista, por mucho que se esfuercen en hacernos creer que así la conseguiremos, comprando y gastando como sumisas ovejas que siguen a un pastor camino al matadero.

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Artículo completo en:

http://www.articulosletrasamontonadas.wordpress.com